Av. San Juan Bosco, con 6ta. Transversal, Edificio Clínica El Ávila, P.B., Urb. Altamira,

CERCA DEL DOLOR, EN LA ZONA DE DESASTRE

Nuestro corazón late con orgullo por la calidad humana de nuestros médicos. Mientras el mundo se conmueve ante las difíciles noticias del terremoto en Venezuela, un grupo de 40 de nuestros médicos, enfermeras y personal asistencial decidió que no podían quedarse de brazos cruzados. Casi todas las especialidades –dermatología, cirugía general, medicina Interna, urología– estuvieron presentes en el Estado La Guaira.

Con las maletas llenas de valentía, sus conocimientos y las manos cargadas de medicamentos, agua, jugos e insumos de primera necesidad, partieron rumbo a la zona de desastre para llevar lo más valioso que tenemos: nuestra vocación de atender la salud de los afectados y salvar vidas. Verlos salir con sus monos listos para el terreno, sabiendo el dolor y las dificultades que iban a enfrentar, nos recuerda el verdadero significado de la medicina y el cuidado humano.

No solo llevaron medicamentos para el cuerpo; llevaron consuelo, esperanza y el abrazo solidario de toda nuestra institución a un pueblo que hoy nos necesita más que nunca. Atendieron no sólo a personas afectadas por el siniestro sino también a los rescatistas. A nuestros compañeros que estuvieron allá, en el epicentro de la emergencia, les decimos: cada vida que salven, cada mano que sostengan y cada lágrima que sequen, la estaremos sosteniendo con ustedes desde la distancia. Hicieron una parada en Macuto donde realizaron consultas comunitarias para luego hacer una segunda parada en Caraballeda y hacer entrega de insumos. Son nuestro mayor orgullo, el reflejo más puro de la empatía y la prueba viviente de que el amor al prójimo no entiende de mapas ni de fronteras. ¡Gracias por ser nuestra guía y nuestra inspiración! ¡Estamos orgullosos de todos!

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