LA ENFERMERÍA: UN PUENTE ENTRE EL DOLOR Y EL ALIVIO



Un baño intensivo de amor recibió el grupo de enfermeras de Clínica El Ávila en la celebración del Día de la Enfermería –12 de mayo– realizado en el Auditorio de la Institución, donde sobraron las palabras de reconocimiento para la labor que estas personas desempeñan en el ejercicio diario de su profesión.
Todo comenzó con una Misa en la que el Sacerdote Fernando Santana habló de la fragilidad y la debilidad humana y afirmó que la vocación de la enfermería también viene de las manos de Dios. Pidió la bendición de todos los que prestan este servicio en la Institución, y con la Parábola del Buen Samaritano, dijo que, con esa manera de vivir sumada a los cuidados del personal de enfermería, la Clínica está trabajando con un buen servicio en la batalla por la salud, donde estas personas son “guerreros silenciosos” que nunca se rinden y llegan hasta el heroísmo.
Finalizada la Eucaristía, el presidente del Holding, Dr. Héctor Marcano calificó de increíble al equipo que desempeña una labor bonita y comprometedora como es la de cuidar enfermos. “No sé si Florence Nightingale (fundadora de la enfermería moderna) tuvo visión del impacto que ella iba a tener a lo largo de los años en la medicina, tampoco sé si ustedes tienen conciencia del impacto en nosotros los médicos. Todos hemos aprendido de cada uno de ustedes. Esa vocación de servicio es algo que no se puede medir. La misión médica sin ustedes es insuficiente. Cada vez que uno de esos guerreros silenciosos, se acerca a un enfermo y lo cuida, lo baña, lo alimenta, demuestra su amor por lo que hace”
Reconoció que el acto que estaban celebrando fue un genuino reconocimiento a la labor que hacen. “Para Clínica El Ávila es un honor contar con un equipo de enfermería de primera categoría. Es un trabajo hermoso, y dedicarse a servir genera un impacto en la Institución, en su gremio y en todo el personal que trabaja con ustedes”



Intervino el Dr. George Reitich para dedicarle unas palabras al equipo de enfermería en “el día de ustedes, guardianes de nuestros pacientes. Sabemos lo que es ejercer su profesión en un entorno tan complejo, lleno de desafíos que van mucho más allá de lo clínico y lo hacen con determinación, ética y sobre todo humanidad. Ustedes son el puente con nuestros pacientes, y cuando nos llaman porque les parece que algo no está bien, se nos prenden las alarmas, conocen a los pacientes y sabe que algo no anda bien. Eso ustedes lo hacen no por intuición sino porque han estudiado”. En este sentido, destacó los cursos de actualización que programa la Dirección Médica, con la Gerencia de Enfermería para que sigan el camino del aprendizaje, “que en estas profesiones no termina nunca”, por lo que hizo un reconocimiento al Dr. Vicente Marzullo y la Lic Dulce Rodríguez, motores de esa actividad y culminó reconociendo que “esta clínica es mejor porque están ustedes”.
También intervino el Dr. Ramón Antonio Saade recordando que “hoy lo que realmente festejamos es la vida que ustedes le dan a estos pasillos. Celebramos a las guardianas de la esperanza, a quienes transforman el miedo en alivio, con una sola mirada. Ustedes son el alma de nuestra historia y el motor de nuestro presente. Hemos preparado este encuentro para honrarlas, decirles gracias y para recordarnos por qué elegimos esta vocación tan sagrada. Así que con orgullo y el corazón encendido, los invito a disfrutar de este homenaje que es, por y para ustedes. Ser enfermera(o) en esta Institución es mucho más que cumplir un turno; es un arte de presencia. Ustedes son el puente entre el dolor y el alivio, esa mirada que calma en la madrugada y esa mano que sostiene cuando el miedo aprieta”
Reconoce Saade que “a veces entre el ruido de los monitores, olvidamos lo extraordinarias que son. Tienen el don de transformar la frialdad de una habitación en un refugio de esperanza. Son las que ven lo que más nadie nota: el miedo silencioso o la necesidad de una palabra de aliento. Son en esencia Guardianas de la humanidad. Gracia por no perder la ternura a pesar del cansancio, por su rigor científico y por esa luz que los hace únicos. Váyanse con la certeza de que, mientras haya una enfermera cerca, nadie caminará solo”.




